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Por qué es clave el mantenimiento del SCADA en instalaciones de frío industrial

Por qué es clave el mantenimiento del SCADA en instalaciones de frío industrial

En una instalación de frío industrial, el sistema SCADA es mucho más que una pantalla donde se ven temperaturas. Es la herramienta que permite tener control, seguridad y tranquilidad sobre un proceso crítico que funciona las 24 horas del día.

Aun así, es habitual que el SCADA no se incluya dentro de los planes de mantenimiento habituales, a diferencia de compresores, válvulas o cuadros eléctricos. Este enfoque puede generar problemas importantes cuando más se necesita que el sistema responda.

El SCADA como pieza clave en el frío industrial

En cámaras frigoríficas, túneles, salas de proceso o centrales de frío, el SCADA permite:

    • Ver de un vistazo el estado de toda la instalación
    • Detectar rápidamente desviaciones de temperatura o presión
    • Recibir avisos ante fallos antes de que el problema vaya a más
    • Analizar cómo está trabajando la instalación a lo largo del tiempo

Cuando el SCADA funciona correctamente, se convierte en un aliado fundamental para el equipo de mantenimiento y para la producción.

¿Qué ocurre cuando el SCADA no se mantiene?

Con el paso del tiempo, y sin un mantenimiento adecuado, el SCADA suele empezar a dar pequeñas señales de deterioro que muchas veces se normalizan:

    • Alarmas que aparecen tarde o directamente no aparecen
    • Datos que ya no coinciden con la realidad de la instalación
    • Pantallas que no reflejan ampliaciones o cambios realizados
    • Dificultad para acceder en remoto cuando hay una urgencia
    • Falta de históricos fiables para analizar problemas

El problema es que estas carencias suelen salir a la luz en el peor momento, por ejemplo durante una parada inesperada o una pérdida de temperatura.

Riesgos reales en instalaciones frigoríficas

En el frío industrial, un SCADA descuidado puede provocar consecuencias muy concretas:

    • Pérdida de producto por no detectar a tiempo una desviación
    • Intervenciones más largas y costosas
    • Dependencia de una persona concreta que “sabe cómo funciona”
    • Falta de información clara para tomar decisiones rápidas
    • Sensación de descontrol sobre la instalación

En instalaciones con amoníaco, además, disponer de alarmas fiables y claras es también una cuestión de seguridad.

¿En qué consiste el mantenimiento de un SCADA de frío industrial?

El mantenimiento de un SCADA no implica cambiar la instalación ni rehacer el sistema. Se trata de revisar y asegurar que sigue cumpliendo su función, por ejemplo:

    • Comprobar que todas las señales se reciben correctamente
    • Verificar que las alarmas se generan y se notifican como deben
    • Revisar que las pantallas representan la instalación real
    • Asegurar que los históricos se guardan correctamente
    • Realizar copias de seguridad y comprobar que se pueden recuperar
    • Mantener operativo el acceso remoto de forma segura

Son tareas preventivas que evitan muchos problemas posteriores.

Beneficios directos para el cliente

Cuando el SCADA está bien mantenido, los beneficios se notan rápidamente:

    • Menos estrés ante una incidencia
    • Respuesta más rápida del servicio técnico
    • Mayor estabilidad de temperaturas
    • Menor riesgo de paradas o pérdidas de producto
    • Mayor confianza en la instalación

En la práctica, un SCADA bien mantenido reduce costes y riesgos, aunque no siempre sea visible a simple vista.

En frío industrial, el SCADA es una herramienta esencial para garantizar el buen funcionamiento de la instalación. No mantenerlo es asumir riesgos innecesarios.

Incluir el SCADA dentro del plan de mantenimiento es una decisión sencilla que aporta seguridad, control y continuidad al proceso productivo.